A través de una investigación previa, realiza una presentación en power point o la herramienta que prefieras, sobre LOS INDICADORES FINANCIEROS, su clasificación explicando uno a uno, con su respectiva fórmula.
Los indicadores financieros son
herramientas que se diseñan utilizando la información financiera de la empresa,
y son necesarias para medir la estabilidad, la capacidad de endeudamiento, la
capacidad de generar liquidez, los rendimientos y las utilidades de la entidad,
a través de la interpretación de las cifras, de los resultados y de la
información en general. Los indicadores financieros permiten el análisis de la
realidad financiera, de manera individual, y facilitan la comparación de la
misma con la competencia y con la entidad u organización que lidera el mercado.
Las razones financieras
utilizadas con mayor frecuencia se han agrupado de acuerdo con su utilidad así:
Razones de liquidez
Razones de actividad o
rotación
Razones de endeudamiento o
apalancamiento
Razones de rentabilidad
Razones de valor de mercado
RAZONES DE LIQUIDEZ
Indican cuál es la capacidad
que tiene la empresa de generar los fondos suficientes para cubrir sus
obligaciones a corto plazo tanto operativo como financiero. Y son:
RAZÓN CORRIENTE:
Mide la disponibilidad a corto
plazo que tiene la empresa para cubrir sus obligaciones del pasivo corriente,
muestra con cuántos pesos del activo corriente de la empresa se está
respaldando cada peso de deuda inferior a un año. La razón se calcula
dividiendo el total del activo corriente entre el total del pasivo corriente.
La empresa dispone de $1,27
del activo corriente como respaldo para cubrir cada peso del pasivo inferior a
un año.
RAZÓN ÁCIDA O PRUEBA ÁCIDA
Esta razón pretende medir la
capacidad inmediata que tiene la empresa para cancelar sus pasivos a corto plazo,
sin depender de la venta de sus existencias en mercancías y sin tener en cuenta
los gastos pagados por anticipados, sino únicamente con sus saldos de efectivo
y los de los activos de fácil liquidación como cuentas por cobrar, inversiones
temporales. Ésta razón es conocida también como prueba de fuego, o liquidez
seca porque constituye un índice más exigente para medir la liquidez de la
empresa.
ACTIVIDAD EN CLASE
Realiza el taller adjunto, de acuerdo con las orientaciones dadas en clase.
Puede parecer obvio, pero si tu empresa, negocio o marca no existe en la mente de tus clientes o consumidores, en realidad, tú tampoco existes. Y es por esto por lo que es fundamental cuidar tu imagen corporativa.
El principal objetivo en este sentido, es conseguir que nuestros públicos, además de tenernos presentes, tengan una imagen positiva de nuestro negocio.
Es más, lo ideal es que la imagen corporativa que se forma entorno a una empresa, sea exactamente la misma que la identidad corporativa que dicha empresa ha construido previamente. Lo cual requiere bastante trabajo.
Antes de pasar a la definición, quiero recalcar que existe una gran confusión, debido al mal uso, entre los conceptos imagen corporativa, identidad corporativa e identidad visual corporativa.
La imagen corporativa o la imagen de marca, es el conjunto de creencias, actitudes y percepciones que tienen los públicos sobre una empresa o marca. Es decir, es la forma en que ese público interpreta el conjunto de señales procedentes de los productos, servicios y comunicaciones, emitidas por la marca.
Esas percepciones y asociaciones que se hacen de la marca en base a sus atributos, beneficios y actitudes, van a servir para generar un vínculo favorable o no, hacia ella, ya sea de actitud o de comportamiento.
En definitiva, la imagen corporativa es el significado que tiene la empresa para el público, y a diferencia de la identidad corporativa, es un factor externo y más difícilmente controlable.
De hecho, la imagen que se crea en la mente del público no siempre se genera por los mensajes emitidos por la empresa, sino que es habitual que lo que piensan tanto los consumidores, como los no consumidores de una marca, provenga de multitud de fuentes, como las opiniones de otros o lo que se dice en los medios.
Teniendo en cuenta el entorno tan cambiante y competitivo en el que se mueven las empresas hoy en día, es fundamental contar con una imagen corporativa muy fuerte, que les permita destacar y diferenciarse del resto.
Por eso, lo mejor es apostar por una estrategia de comunicación multicanal, enfocada a la satisfacción del cliente y a su fidelización. Redes sociales, ventas online, apps,… son todas, vías de comunicación diferentes, que ofrecen un sinfín de posibilidades al cliente.
De ahí, que sea primordial trabajar la coherencia entre la imagen corporativa y la personalidad de la empresa, que se transmite en todas y cada una de estas comunicaciones.
FACTORES QUE INFLUYEN EN LA IMÁGEN CORPORATIVA
Existen numerosos factores, tangibles e intangibles, que pueden conformar la imagen corporativa de una empresa, y que hacen que la opinión de sus clientes sea una u otra.
Los factores principales que influyen en la formación de la imagen corporativa de cualquier compañía son:
1. El nombre de la empresa.
Es la primera impresión, por lo que es muy importante escogerlo bien. No es obligatorio que tenga relación con la actividad de la empresa, una manzana nada tiene que ver con un ordenador, en el caso de Apple, pero si te fijas es breve, fácil de recordar y pronunciar, muy atractivo y diferenciador.
2. El logotipo.
Debe transmitir la esencia de la empresa. Es fundamental que sea legible y comprensible, de nada sirve tener un logo super creativo y llamativo si no se entiende o nadie es capaz de descifrarlo.
A la hora de diseñar un logotipo ten presente siempre esta máxima: “Menos es más”. Y piensa que tiene que ser atractivo para los potenciales clientes, por lo que hay que tener en cuenta el target, los valores a transmitir, el sector, etc.
Siguiendo éste link encuentra la información, para realizar un mapa mental sobre identidad corporativa.
3. El Slogan
Resume la filosofía de la compañía en una frase llamativa e impactante. Tiene que ser algo con lo que los usuarios se sientan identificados. Nos ayudará a dar credibilidad, mejorar el recuerdo de la marca y potenciar nuestra imagen.
Seguro que recuerdas los inmortales eslóganes de Coca-Cola “La chispa de la vida” o “Destapa la felicidad”, desde luego es una promesa muy ambiciosa, pero sin duda estamos convencidos de que Coca-Cola es igual a felicidad.
4. La tipografía y los colores.
Es fundamental tener definidos en nuestro Manual de Identidad Visual Corporativa, las tipografías y los colores exactos que usa la marca, y ser muy estrictos al respecto.
He llegado a ver hasta cinco tipografías diferentes en la página de inicio de una web, y unos cuatro colores distintos y mezclados que nada tenían que ver con la marca. Este tipo de detalles hay que cuidarlos porque debilitan la imagen corporativa.
Siguiendo éste link encuentra la información, para, que realices una infografía con tu nombre, aplicando la psicologia del color. (Debes hacerlo en cartulina utilizando colores, temperas, etc.)
5. El sitio web de la compañía.
Hoy en día es fundamental tener una web. Es un escaparate de nuestra empresa y una oportunidad enorme para atraer a potenciales clientes. Por lo que hay que cuidar el diseño y asegurarnos de que transmite todo lo que queremos y lo que somos.
No sería la primera vez que busco una empresa en Internet, atraída tal vez por un packaging precioso de su producto y me encuentro con una web pésima, fea y nada cuidada. Lo que suele provocar una pérdida de confianza y credibilidad.
O al contrario, te encuentras con una web increíble y muy atractiva visualmente, y cuando vas a visitar el sitio te decepciona profundamente porque no tiene nada que ver ni es lo que te esperabas.
Seguro que has experimentado estas situaciones, y por ello seguro que estás dándote cuenta ahora mismo de lo importante que es la coherencia, y lo que influye en la imagen corporativa.
6. El material corporativo.
Todo tipo de comunicación impresa que haga la empresa, transmite su identidad y valores, provocando sensaciones y opiniones, tales como tarjetas, catálogos, folletos…
Todos estos los elementos deben respirar el mismo estilo gráfico para que no haya duda alguna de que es la misma empresa la que está detrás, tanto de esas tarjetas como de ese catálogo.
Sin olvidarnos del packaging. Su diseño es esencial, hasta el punto de que un tercio de las decisiones de compra, se llevan a cabo sólo por el envase.
7. La atmósfera.
Hoy en día ya no se venden productos, ni servicios, sino experiencias. Para vender hay que seducir al público, pero literalmente seducir a sus 5 sentidos.
La música, el olor, el tacto… también son factores que ayudan a crear una atmósfera seductora alrededor de la marca y fijarla en la parte emocional del cerebro del consumidor.
Seguro que recuerdas el anuncio de BMW que nos preguntaba “¿Te gusta conducir?”, después de enseñarnos una mano fuera de la ventanilla del coche, surfeando el aire, con diferentes paisajes de fondo.
No había ni rastro del coche, pero eso sí, todos sentíamos la brisa acariciando también la piel de nuestro brazo. Un anuncio tan poderoso que llegó a activarnos el sentido del tacto, e incluso, nos animó a sacar el brazo a todos. Nos llegó muy profundo.
Otro ejemplo, es el característico olor de las tiendas de Zara Home. Es más, los consumidores compran esa fragancia para que sus casas huelan igual, porque no es sólo un olor, es todo lo que representa, es gusto, elegancia y decoración exprimidos en un aroma.
8. La historia y la reputación.
Como hemos podido observar, absolutamente todo comunica. Incluido un lápiz personalizado con nuestro logo. Si se rompe o no pinta bien, también influirá en lo que piense esa persona que se lo ha llevado, sobre nosotros.
Las campañas publicitarias, la actitud de los empleados, las malas o buenas prácticas, los errores… Todo influirá en una buena o mala imagen de la empresa. Así que por mucho que parezcan detalles irrisorios, como el lápiz que acabo de mencionar, te aseguro que hay una diferencia abismal entre cuidar o no tu imagen.
¿Para qué sirve la imagen corporativa?
La imagen corporativa es el reflejo de cómo es una empresa, de su personalidad, sus valores y emociones, con los que los clientes pueden sentirse identificados.
Por eso hay que ofrecerle al consumidor experiencias inolvidables, para provocar que hablen de nosotros, que seamos imprescindibles y que lleguen a sentir orgullo de elegirnos y de ser usuarios de nuestros productos.
Podemos destacar 5 objetivos que tiene trabajar la imagen corporativa en nuestro negocio:
1. Identificación con la marca
A través de la imagen corporativa, conseguimos que el público objetivo se identifique con los valores y la filosofía de la empresa. Nos convertimos en sus amigos, sus compañeros de vivencias, lo que aumenta la fidelización de los consumidores.
2. Identificación de productos y servicios
La imagen corporativa hace que la marca tenga coherencia visual, al existir una homogeneidad entre todos sus elementos gráficos, comportamientos y comunicaciones, los productos o servicios se identifican fácilmente.
Todos reconocemos de inmediato los productos de la marca Apple, sin necesidad de ver el logotipo.
3. Aumento del valor percibido
Por lógica una empresa que se preocupa por su imagen, cuida los detalles y se preocupa por agradar al cliente, esto incrementa el valor de los productos o servicios que ofrece. Además de transmitir una sensación de confianza.
4. Establece un vínculo emocional
Como venimos comentando, las empresas buscan conectar a un nivel emocional con su público, y por eso crear experiencias sensoriales de todo tipo en torno a la marca tiene tanta relevancia, porque al final, ese vínculo da paso a la lealtad.
5. Fortalece la marca
Una imagen corporativa cuidada aporta una gran sensación de seguridad y confianza al cliente, además de profesionalidad. Y esto al final genera un orgullo de pertenencia a esa marca con unos valores compartidos. En última instancia esto es lo que hace fuerte la marca de una empresa.
¿Cómo determinar el costo
de producción de un producto?
META ESPECÍFICA
El estudiante comprenderá
los diferentes sistemas de costo y
presupuesto, utilizados en las empresas.
TÓPICO GENERATIVO
¿CUÁNTO CUESTA……
CUÁNTO VALDRÁ?
SISTEMAS
DE COSTOS
● Costos por órdenes de producción
● Costos por proceso
● Costos estándar
PRESUPUESTOS
DESEMPEÑOS
El estudiante aplica análisis financiero a los estados
propuestos
El estudiante reconoce las
diferentes clases de costos y presupuestos, que se aplican a las empresas.
El estudiante conoce el procedimiento para
determinar el costo de un producto.
ADMINISTRACIÓN
HILO CONDUCTOR
¿Cuáles
son los componentes del mercado?
META ESPECÍFICA
El
estudiante comprenderá la importancia de la imagen corporativa, y del análisis
de la competencia para el posicionamiento de la marca de una empresa en el
mercado
TÓPICO GENERATIVO
UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS
IMAGEN CORPORATIVA
Publicidad
ANÁLISIS COMPETIDORES
Estudio de competencia
PSICOLOGÍA DEL CONSUMIDOR
DESEMPEÑOS
1. El estudiante identifica
las características que debe tener una campaña publicitaria
2. El estudiante identifica
los factores que se deben tener en cuenta, para analizar los competidores del
mercado
3. El estudiante aplica los
conceptos aprendidos para realizar la imagen corporativa y el análisis de
competencia de su proyecto productivo.
ANÁLISIS FINANCIERO
HORIZONTAL
El método horizontal es un análisis dinámico que se ocupa de los cambios o movimientos de cada cuenta entre un periodo y otro del Balance general y el Estado de Resultados. Este método relaciona los cambios financieros que sufrió el negocio de un periodo a otro, los cuales pueden estar representados en aumentos o disminuciones, mostrando además dichas variaciones o cambios en cifras, porcentajes o razones, permitiendo obtener un mejor panorama de los cambios presentados en la empresa para su estudio, interpretación y toma de decisiones.
El análisis horizontal por definición es uno de los instrumentos o herramientas que se utiliza en el análisis financiero de una empresa. Recordemos que el análisis financiero requiere de diferentes elementos e información para llevar a cabo un estudio efectivo de la situación financiera de la empresa, entre los que se destacan la información obtenida de los estados financieros como el Balance General, el Estado de Resultados, el estado de Cambios en la situación financiera y el estado de Flujo de Efectivo.
Precisamente una de las herramientas o instrumentos que se utiliza para el análisis de la información obtenida en estos estados financieros es el análisis vertical y el análisis horizontal el cual se detallará a continuación.
Características del análisis horizontal
Antes de ejemplificar la forma cómo realizar un análisis horizontal a un Balance General o a un Estado de Resultados, considere primero las siguientes características del proceso:
El análisis horizontal se emplea para evaluar la tendencia en las cuentas de los estados financieros durante varios periodos o años. Un año con ganancias de 5 millones se presenta con muy buenos resultados al compararlo con el año inmediatamente anterior donde las ganancias fueron de 2 millones, pero no después de otro en el que las ganancias fueron de 6 millones. Es por esta razón que el análisis horizontal por lo general se presenta en estados financieros comparativos, razón por la cual las compañías muestran datos financieros comparativos para dos años en sus informes anuales.
El análisis horizontal se ocupa de los cambios en las cuentas individuales de un periodo a otro y por lo tanto requiere de dos o más estados financieros de la misma clase. Se dice que es un análisis dinámico debido a que permite analizar los movimientos o cambios de cada cuenta entre un periodo y otro.
Al iniciar un análisis horizontal, este deja en evidencia los cambios o tendencias presentadas en las diferentes cuentas de los estados financieros entre un periodo y otro, por lo que se hace relativamente sencillo identificar las cuentas con mayor diferencia entre sí, las cuales exigen una mayor atención. También es recomendable comparar las cifras obtenidas con los de la competencia o con los del sector, para determinar las debilidades o fortalezas de la empresa.
En el análisis horizontal es importante mostrar tanto la variación absoluta como la variación relativa para poder realizar un análisis de los cambios o tendencias entre un periodo y otro. Entiéndase por variación absoluta como la diferencia que existe entre dos cuentas de periodos diferentes, y por variación relativa lo que significa esa diferencia en términos porcentuales. Compréndalo mejor mediante el siguiente ejemplo:
En términos de variación absoluta la cuenta efectivo presentó un aumento respecto al año 2, lo que significa en términos de variación relativa un 47%. Los resultados positivos o negativos indican el incremento o disminución que ha sufrido la cuenta de un periodo con respecto a otro. Como se me mencionó anteriormente es importante mostrar ambas variaciones para poder llegar a conclusiones mucho más precisas.
5. El análisis horizontal complementa el análisis vertical presentando la tendencia y la variación, tanto absoluta como relativa de las cuentas más importantes.
Para comprender la diferencia que existe entre el análisis horizontal y el vertical vea también «Análisis Vertical o estático».
¿Cómo realizar un análisis horizontal?
Como se mencionó anteriormente el análisis horizontal se emplea para evaluar la tendencia en las cuentas de los estados financieros durante varios periodos o años, con el objetivo de hallar la variación absoluta y la variación relativa de las cuentas más importantes. En este orden de ideas ABCFinanzas.com expone a continuación el paso a paso de cómo realizar un análisis horizontal:
Solicitar la información de dos estados financieros de dos periodos diferentes.
Registrar los valores de cada cuenta en dos columnas, es decir cada columna representa un año o periodo correspondiente.
Indicar los aumentos o disminuciones en una tercera columna (llamada variación absoluta), restando de los valores del año más reciente los valores del año anterior.
Registrar los aumentos o disminuciones del paso anterior en una cuarta columna (llamada variación relativa) en términos de porcentaje, dividiendo el valor del aumento o disminución entre el valor del periodo del año anterior multiplicado por 100.